"Primera
Reunión de Puntos Focales de la Red Latinoamericana de las Mujeres
del Sector Pesquero - Acuícola" - Informe Final - 5
y 6 de octubre del 2000
"EL PAPEL
QUE DESEMPEÑA LA MUJER EN EL SECTOR PESQUERO URUGUAYO"
EL PAPEL DE LA
MUJER EN LA ACUICULTURA
Por Mónica
Spinetti y Rosana Fotti
PRINCIPALES
CARACTERÍSTICAS DEL URUGUAY
La República
Oriental del Uruguay se encuentra situada entre los 30º y 35º
de latitud Sur y los 53º y 58º de longitud Oeste. Abarca 313.782
Km2 , lo que incluye 176.215 Km2 de territorio continental y 137.567
Km2 que suman sus aguas jurisdiccionales (mar territorial, Río
de la Plata, río Uruguay, lagunas, etc.).
Desde el punto de vista geopolítico se encuentra ubicada entre
Brasil y Argentina. Limita al noreste con la República Federativa
del Brasil con quien comparte numerosos cuerpos de agua. Al oeste con
la República Argentina, teniendo como límite natural el
río Uruguay. Al sur sus costas conforman la margen izquierda
del Río de la Plata que se vuelca en el Océano Atlántico
al sudeste.
Presenta una red hidrográfica muy ramificada pudiendo identificar
seis grandes cuencas: Río Uruguay, Río de la Plata, Río
Santa Lucía, Río Negro, Océano Atlántico
y Laguna Merin, además del sistema de lagunas costeras a lo largo
de la cuenca oceánica y tres grandes embalses situados sobre
el río Negro, y el de Salto Grande sobre el Río Uruguay.
El rasgo más significativo de su clima es la amplia variabilidad,
existiendo un ciclo estacional de 4 períodos con temperaturas
medias que oscilan entre los 12ºC en Invierno y los 23ºC en
Verano.
En los últimos años, en la economía uruguaya se
registró una importante expansión del sector terciario
que produjo un repliegue de la industria y un fuerte avance del sector
servicios. En la década del 90, el producto interno se dividió
entre el sector agrícola (11%), el sector industrial (23%), el
sector servicios (40%) y el comercio (15%).
Tiene una población de 3.151.662 de habitantes de los cuales
el 90.8% está localizada en zonas urbanas, mientras que el 9.2%
reside en el área rural.
IMPORTANCIA
DE LA MUJER EN EL AREA RURAL
En el período
1985-1996 la población femenina rural duplica su presencia en
la población económicamente activa. Las empleadoras y
asalariadas se duplican mientras que las trabajadoras familiares aumentan
una vez y media. Este fenómeno estaría relacionado con
la emigración masculina hacia los centros urbanos quedando las
mujeres al frente del predio familiar. También se relaciona con
el incremento de agroindustrias de exportación (frutas, citrus,
hortalizas) que emplean trabajadoras en tareas zafrales.
Estimadores indican que la pobreza rural duplica la urbana, no obstante
la reducción de los índices de pobreza en el área
rural se debió al ingreso de la mujer en el mercado de trabajo.
La mujer es un agente central en la toma de decisiones estratégicas
de tipo económico aunque el protagonismo público lo tenga
el hombre empresario.
LA ACUICULTURA
COMO OPCIÓN PRODUCTIVA
Cuando se habla
de acuicultura en el Uruguay, se hace referencia a una opción
productiva potencialmente importante que aún no ha alcanzado
el desarrollo deseado.
Se entiende por
acuicultura en sentido amplio, la cría en condiciones más
o menos controladas de especies que se desarrollan en el medio acuático.
Es la consecuencia de una interacción entre el hombre y el medio
acuático en la producción de especies vegetales y animales
para utilidad humana. Básicamente se distinguen dos tipos de
acuicultura: de repoblación y de producción.
Los antecedentes
de esta actividad en el país datan de la primera década
de este siglo por parte del Estado, en 1914 el Instituto de Pesca siembra
pejerrey (Odontesthes bonariensis) en la Laguna del Sauce (Depto. de
Maldonado).
Allí se instala la primer estación de piscicultura que
desde hace varias décadas pertenece al Instituto Nacional de
Pesca (INAPE).
Es de destacar que en nuestro país la política relacionada
al sector pesquero es responsabilidad y competencia del INAPE. Desde
1975, y de acuerdo a su Ley de creación ha venido intentando
promocionar y fomentar la Acuicultura en el país. Se crea entonces
el departamento de Acuicultura y Aguas Continentales, concretándose
la instalación de una segunda estación de piscicultura,
hoy CIPP (Centro de Investigaciones Pesqueras y Piscicultura) en el
Dpto. de Salto.
Un primer encare del Estado fue la definición de Políticas
que permitieran el desarrollo de la acuicultura a través de la
investigación para poner a punto tecnologías necesarias
para el cultivo de especies autóctonas.
Posteriormente, tanto en manos del estado como a nivel privado se desarrollaron
experiencias que si bien fueron importantes no fructificaron en producciones
concretas.
Entre 1984 y 1988 se realizaron experiencias de cultivos marinos (Penaeus
paulensis y Macrobrachium rosembergii) en la estación de La Paloma
(Depto. de Rocha).
Otros encares estatales del tema estuvieron a cargo de la Facultad de
Ciencias y de la Facultad de Veterinaria continuados hasta el presente.
A partir de 1995
se detecta por parte de las instituciones oficiales la necesidad de
que se fomente y promueva en la órbita privada el desarrollo
de esta actividad. De esta manera comienza una etapa nueva, más
dinámica, en lo que respecta a la difusión de la acuicultura.
A fines de 1996 el INAPE inicia un Programa de Siembra de Peces, bagre
negro (Rhamdia quelen) en aguas de dominio público y a solicitud
de varias Intendencias Departamentales. En los últimos tres años
se han liberado en ríos, arroyos, lagunas y embalses 3.560.800
peces con fines de repoblación, permitiendo incrementar la población
natural de los ambientes mencionados.
Entre 1997 y 1998 se atendieron, en todo el país, 91 solicitudes
de siembra en aguas de dominio privado totalizando 1.302.920 peces y
en 1999 alrededor de 300.000 larvas con destino a pequeños productores
e Intendencias Departamentales.
PISCICULTURA
RURAL - EXPERIENCIA PILOTO- DEPARTAMENTO DE RIVERA.
El Departamento
de Rivera está situado en el Norte del país limitando
con los Departamentos de Salto, Tacuarembó, Cerro Largo y con
la República Federativa del Brasil. Tiene una población
de 89.475 habitantes de los cuales el 14.5 % pertenecen al área
rural. Su principal producción es de ovinos, vacunos, maíz,
tabaco, soja y arroz.
En 1999, a raíz de una severa sequía que aquejó
a toda la producción agropecuaria, la Intendencia Municipal de
Rivera (IMR) toma la iniciativa de subvencionar la construcción
de tajamares para mitigar la dura situación, siendo aprovechados
muchos de ellos para la cría de peces. El INAPE y la IMR junto
con el apoyo de la Comisión Honoraria en el Area de la Mujer
Rural realizaron tareas de asesoramiento y distribución de peces
a más de 60 pequeños productores agropecuarios interesados
en esta nueva actividad para la zona, la piscicultura rural. En el período
comprendido entre octubre de 1999 y abril de 2000 se distribuyeron entre
dichos productores 75460 peces de bagre negro y carpas (Cyprinus carpio
y Ctenopharyngodon idella).
En abril del corriente año se realizó un Taller de Capacitación
teórico- práctico a cargo de INAPE - INFOPESCA, donde
se abordaron temas inherentes al desarrollo de la actividad como manejo
de estanques, alimentación, control de predadores y enfermedades,
entre otros.
CONCLUSIONES
Del punto de vista
técnico se consideró esta experiencia como muy satisfactoria
ya que se visualizaron diferentes enfoques de emprendimientos productivos;
desde la piscicultura de subsistencia hasta la netamente comercial.
Es la primera experiencia en piscicultura que se realiza con un número
importante de pequeños productores (hombres y mujeres) reunidos
en un sólo Departamento.
El interés
de la mujer en participar en todo el proceso de producción (siembra
y engorde), así como el planteo de mayor asesoramiento respecto
a los posibles mercados locales y regionales para la colocación
de la cosecha.
La manifiesta intención
del núcleo en desarrollar la piscicultura como una alternativa
de producción que genere mayores ingresos al núcleo familiar.
En este punto se observa a la mujer como apoyo a la labor diaria así
como conductora de la actividad en todo el proceso.
La conciencia de
la necesidad de capacitación en el tema, tomada como limitante
para el desarrollo de la actividad.
La falta de personal
técnico que oriente en la solución de los problemas cotidianos
así como en la conducción del emprendimiento común
en todo el Departamento.
Se identificó
la posibilidad de complementar esta experiencia con productores brasileños
(Santana Do Livramento) y la posible comercialización y procesamiento
de la producción en los mercados del sur del Brasil.
Los organismos que
actualmente están vinculados al apoyo de "la mujer rural"
en este tema son: Comisión Honoraria en el Area de la Mujer Rural
(integrada por representantes del sector público y privado con
sede en el Ministerio de Ganadería Agricultura y Pesca, MGAP;
y la Asociación Nacional de Grupos de Mujeres Rurales del Uruguay,
ANGMRU (Asociación Civil sin fines de lucro).
Los organismos mencionados,
conjuntamente con el INAPE identifican la no existencia de líneas
especiales de apoyo a la piscicultura para microemprendimientos de mujeres
rurales. Esto limita una adecuada formulación de estrategias
que permitan el crecimiento esperado así como el inicio de nuevas
experiencias en otros departamentos limítrofes.
"LA MUJER
EN EL SECTOR INDUSTRIAL PESQUERO URUGUAYO"
Por Ana
Abelenda
En el ámbito pesquero la mujer se desempeña en distintas
áreas.
Se debe tener presente que el sector pesquero uruguayo es relativamente
reciente (aprox.30 años) lo cual hace que no exista una tradición
pesquera en el país, con roles definidos de la mujer, como por
ejemplo podemos encontrar en las marisqueras españolas que es
una actividad arraigada y tradicional de determinadas familias.
INDUSTRIA PESQUERA
La industria pesquera
en Uruguay se basa en su mayoría en la elaboración de
productos congelados con destino a la exportación, existiendo
unas 12 plantas de proceso. La mano de obra empleada en esta industria
es de aproximadamente 1700 operarios, de los cuales 60-70% son mujeres.
Las principales actividades desarrolladas por la mujer en la industria
son:
Proceso de corte: Esta actividad en los comienzos del plan pesquero
fue casi exclusiva de la mujer, quién se especializó en
esta tarea y llegó a ser muy bien remunerada, dado que existía
una fuerte demanda por este tipo de trabajo, las mujeres llegaban a
cumplir en el orden de 16 horas de trabajo por día, trasladándose
de una planta a otra, incluso caminando.
Con la introducción de máquinas y la actual crisis del
sector pesquero, esta actividad hoy es menor. Nuestros datos indican
que aproximadamente 450 mujeres desarrollan esta actividad.
Proceso de acondicionamiento y empaque: Es también esta una tarea
casi exclusiva de la mujer, dada sus características que le permiten
realizar tareas donde es importante la manualidad y la prolijidad.
En el caso del empaque en los últimos tiempos se ha incrementado
el trabajo de la mujer ya que al existir maquinaria que evita la carga
de cajas es mas fácilmente desarrollada.
Condiciones
laborales para la mujer en la industria
Las condiciones
ambientales están fuertemente marcadas por dos aspectos: el frío
y la humedad. Por otra parte la mayoría de estas tareas se efectúan
de pie y lo que es peor en forma estática.-
Si bien las condiciones son difíciles, en los últimos
años se ha observado una racionalización del trabajo por
empleo de cintas transportadoras, maquinarias, etc.
Esto en cierta manera ha humanizado esta tarea.
Por otra parte exigencias sanitarias de la autoridad competente nacional,
como internacionales, han mejorado los servicios disponibles como ser
baños, vestuarios.
Las características de trabajo antes descriptas afectan evidentemente
tanto a hombres como mujeres, sin embargo se debe tener en cuenta que
las diferencias fisiológicas hacen que la mujer sienta en forma
más intensa las mismas.
Capacitación
En general la capacitación
esta dada de manera informal, que consiste en el entrenamiento puntual
para la tarea a desarrollar.
El INAPE por otra parte ha efectuado capacitación orientada a
obreros sobre aspectos sanitarios pero esto no ha sido específico
para mujeres, aunque la mayoría de los asistentes son del sexo
femenino.
Estas actividades además del aspecto laboral han contribuido
al desarrollo personal.
Aspectos Sociales
Desde el punto de
vista social no deberían existir diferencias con personas que
se desempeñan en otras actividades como ser: dependientes de
un comercio, oficinistas, etc.
Sin embargo el ambiente fabril marca determinadas características:
- Prejuicio; por
razones desconocidas a nuestro nivel existe cierto menosprecio por los
trabajos fabriles.
- El tipo de trabajo
en general mecánico y con escaso contacto social con otros grupos,
tiende a disminuir las posibilidades de desarrollo personal.
- Esto último
se relaciona también con el hecho de tratarse de una actividad
no personalizada donde el operario suele ser un número.
- Finalmente el
aspecto más importante es la regularidad de horas de trabajo
y remuneración, ya que el empleo está condicionado al
ingreso de materia prima a planta; es decir la empleada no tiene certeza
de cual será la remuneración de ese mes ni las horas de
trabajo que le dedicará, esto conduce a inestabilidad e imposibilidad
de programar su rol familiar ya sea en cuanto a tiempo disponible para
el hogar como a monto de ingresos.
Area Técnica
Existe un grupo
de mujeres que se desempeña en tareas técnicas y semi
técnicas:
- Idóneo
de laboratorio o ayudante de control de calidad
- Profesionales
en el área de control de calidad de plantas privadas.
- Profesionales
de laboratorio oficial.
- Profesionales
de inspección oficial.
En forma general
se debe tener presente que las condiciones ambientales de este grupo
son mucho mejores que las del sector obrero; las plantas que poseen
control de calidad ofrecen infraestructura acorde para el personal que
se desempeña en el área.
Se trata de un trabajo en general mejor remunerado, con menor esfuerzo
físico y posibilidad de desarrollo personal que debería
abrir otras posibilidades laborales esto a su vez está relacionado
a mayor posibilidad de capacitación.
Lo que respecta al ámbito oficial se debe resaltar a los profesionales
que se desempeñan en el área de inspección.
Esta área en los comienzos no era vista como adecuada para la
mujer debido al concepto que implica el termino inspección; sin
embargo con la puesta en práctica del HACCP, donde la visión
del inspector policía se ha desfigurado, existe un ámbito
de trabajo muy acorde con la mujer, ya que es necesario una metodología
que esta muy acorde con la idiosincrasia femenina por otra parte aún
persiste cierto prejuicio frente a la labor inspectiva de la mujer,
sin embrago la realidad ha demostrado que esos mismos prejuicios facilitan
la labor de la mujer en el área inspectiva, ya que suele ser
respetada por su mismo condición.
En Uruguay se desempeñan en esta área 33 mujeres, de las
cuales 15 son profesionales universitarias y 18 son idóneas.
Las edades oscilan entre los 50 y 28 años aproximadamente finalmente
existe un número aproximado de 20 mujeres en su mayoría
profesionales en el ámbito de la investigación biológica
y tecnológica.
NECESIDADES DEL
SECTOR PESQUERO FEMENINO
En principio las
necesidades son similares a las del sector masculino: sueldo digno,
estabilidad laboral, buenas condiciones de trabajo.
Sin embargo por
el rol de la mujer en el hogar se debe agregar que su necesidad específica
tal vez sea aquella que directa o indirectamente contribuye a permitirle
mayor espacio para la educación de sus hijos y servicios afines
como ser guardería, atención social en algunos casos.
Dicho en otras palabras lograr las condiciones necesarias que le permitan
dedicarse a su actividad laboral sin sentir que su rol familiar interfiere
con este y viceversa. Finalmente no encontramos que estas necesidades
sean distintas a otras profesiones.
"EL ROL
DE LA MUJER EN LA ACTIVIDAD PESQUERA ARTESANAL URUGUAYA"
Por Sonia
Fernández Amorín
EL ÁMBITO LABORAL
Para iniciar el
tema corresponde definir el ámbito laboral en que se sitúa
la mujer pescadora, como se acostumbra denominarla. Para ello se expone
a continuación, en forma sucinta una descripción de la
actividad pesquera artesanal. Existen varias definiciones y todas ellas
coincidentes. Por describir la actividad en forma clara y ajustada se
tomó la que figura en la publicación del Centro Cooperativista
Uruguayo (CCU). La misma se refiere a la Pesca Artesanal como aquella
actividad de captura que en el marco nacional, extrae peces, moluscos
y crustáceos cuyo hábitat son las aguas costeras oceánicas
y estuariales, las corrientes fluviales o los lagos, alcanzables por
medio de técnicas simples y con un alto componente de trabajo
manual. Dado que mayoritariamente la actividad de captura se realiza
desde embarcaciones, consideramos dentro de la actividad, aquellas con
menos de 10 toneladas de registro bruto (T.R.B.) con o sin motor; con
actividad regular o zafral. Las artes de pesca más utilizadas
son: redes de distinto tipo, palangres o espineles y herramientas manuales
para recolección. Los pescadores desarrollan la actividad desde
distintos grados de marginación socio-productiva integrando sí,
el resultado de su trabajo al mercado de alimentos local, nacional o
internacional.
EL PESCADOR ARTESANAL
Con referencia a
las personas que viven de esta tarea, los pescadores artesanales poseen
características muy particulares, tales como ser individualistas,
poseer gran apego por el lugar donde viven y por su actividad, ser inmediatistas
en torno a sus necesidades básicas y difícilmente se integran
en organizaciones que puedan favorecer sus condiciones socioeconómicas.
Ejemplos de ello son las enormes dificultades a que se enfrentan para
acceder a créditos para la compra de insumos y como consecuencia
se genera una dependencia con intermediarios para comercializar sus
capturas.
La mayoría
viven agrupados en comunidades con un alto grado de marginalidad, en
muchos casos en predios que ni siquiera les pertenecen. Los recursos
de que disponen son muy elementales, sus viviendas precarias, sus embarcaciones
pequeñas y con escasos elementos de seguridad. A pesar de estas
carencias en general se encuentran integrados en familias, las cuales
se abastecen y viven de los recursos pesqueros que capturan, ya sea
a través de su consumo o del beneficio logrado por su comercialización.
La tarea de captura requiere tenacidad y fuerza. La disponibilidad de
los recursos es muy variable y la cuota diaria de pesca muchas veces
genera desconcierto y angustias.
MUJER Y FAMILIA
EN LA COMUNIDAD PESQUERA
En la actividad
pesquera, la mayoría de las mujeres desempeñan un papel
relativamente pasivo, involucrándose en la preparación
de las artes de pesca y en las tareas post-captura, de limpieza, colaboración
con el fileteado y acondicionamiento en cajas para entrega al intermediario.
Los hijos de pescadores mayores de 12 años en general ya participan
colaborando voluntariamente con el resto del grupo familiar. Ello no
significa que los niños no reciban una educación al menos
de nivel primario, siempre y cuando la situación geográfica
de la comunidad se los permita. En algunos casos ha sido necesaria la
separación del grupo familiar para que los niños reciban
cierto grado de educación.
No es común
que integrantes de la familia migren a la ciudad o se inserten en otro
rubro de actividades. Aunque en los últimos años es posible
apreciar esta situación en especial cuando los niños han
tenido la posibilidad de asistir a la escuela y tomar contacto con una
realidad diferente a la de su medio. Sin embargo no pierden el apego
por su comunidad y en la mayoría de los casos regresan. En ocasiones
la pérdida de la dependencia familiar se produce a edades muy
precoces, promedio de 15 años. Ello se debe a que se generan
nuevos vínculos dentro o fuera de la comunidad y pasan a convivir
en pareja. De acuerdo a nuestra experiencia de trabajo, la mayoría
de los casos conducen a la incorporación de un nuevo grupo familiar
en la comunidad.
Existen situaciones
en las cuales los recursos pesqueros son limitados, tal como sucede
en las lagunas costeras, y la autorregulación del número
de pescadores es inevitable. Ello motiva el traslado a otra comunidad
o eventualmente, el cambio de actividad laboral.
Centrándonos
ya en el tema mujer, sus niveles de educación e instrucción
en el Uruguay no evidencian ser desfavorables en relación al
género masculino. No existen estadísticas ni estudios
que lo verifiquen, aunque sí es posible realizar apreciaciones
subjetivas.
El hecho de que
las mujeres vivan en medio de una comunidad de pescadores en la mayoría
de los casos sesga su orientación laboral hacia la actividad
pesquera, aún quedando finalmente relegadas a la actividad doméstica
dentro de ese ámbito.
Las mujeres que
nacen en una comunidad pesquera poseen mucho apego por la misma y por
el tipo de actividad productiva allí desarrollada y en general
no desean salir de ella. Esto no es concluyente, se requieren muchos
estudios para arribar a conclusiones que determinen la situación
según áreas geográficas, componentes sociales de
la comunidad, vínculos con zonas urbanas, nivel de desarrollo
de la actividad productiva, etc.
DISTRIBUCIÓN
DE RESPONSABILIDADES
Con referencia a
las tareas de tipo productivo, las mismas se encuentran distribuidas
en el grupo familiar: actividades de captura para los hombres y procesos
pre y post-captura donde hay participación de ambos géneros.
Un alto porcentaje, aún no determinado, de las mujeres e hijas
mayores participan de estas últimas. A diferencia de las actividades
pecuarias, la proporción de mujeres que se involucran en la comercialización
es comparativamente alta.
Las actividades
domésticas en todos los casos son responsabilidad de las mujeres,
aunque un alto porcentaje de ellas, como ya fue mencionado, participa
en tareas productivas. De todas formas, en cualquiera de estos casos,
las condiciones del trabajo implican una alta dedicación diaria,
con mediano grado de esfuerzo físico. Se debe destacar que son
trabajos cotidianos, permanentes a lo largo del año, y ello demuestra
la importancia del aporte femenino en la organización del grupo
familiar.
En ciertos casos
las mujeres colaboran contribuyendo a los ingresos totales a través
de las actividades denominadas domésticas fuera de su hogar.
Muchas veces representan el ingreso más importante de la familia.
Pero estos casos son más frecuentes en pescadores que viven integrados
en zonas urbanas y que realizan pesca marítima, donde la mujer
no tiene mayor participación.
Generalmente la
mujer juega un rol de integradora de las distintas actividades productivas
y doméstico-productivas, administrando su tiempo adecuadamente
para cumplir con estas responsabilidades. Se debe tener en cuenta además,
el rol que desempeña la mujer como madre, lo cual incluye sus
períodos de embarazo en su función reproductiva.
Como es posible
apreciarse la mujer es dentro de la familia la figura que participa
en todos estos espacios y por lo tanto la mayor parte de la organización
socio-productiva depende de su grado de participación.
Excepcionalmente
las mujeres salen a la pesca marina, aunque esto es común en
áreas menos peligrosas como las aguas interiores (lagunas, ríos,
arroyos). El mar es más arriesgado e incluso los hombres se abstienen
muchos días de salir por malas condiciones del tiempo y por disponer
de muy elementales equipos de seguridad.
Las mayores dificultades
a las que se enfrentan las comunidades pesqueras artesanales son el
acceso a los créditos y la incertidumbre e irregularidad para
cancelar los mismos. En los casos que se trabajó con Fondos Rotatorios
de apoyo a la gestión, la mujer ha sido quien ha determinado
su solicitud, en la mayoría de los casos. Para comprar equipos
de pesca de mayor valor económico la decisión se toma
compartida, porque compromete el presupuesto de la familia. La responsabilidad
en los pagos ha demostrado ser siempre iniciativa y preocupación
de la mujer dentro del grupo familiar. Ello refleja la importante función
administrativa que desempeña en el ámbito familiar.
GRADO DE ORGANIZACIÓN
Y PROGRAMAS DE ASISTENCIA ORIENTADOS AL GÉNERO
No se conocen impedimentos
legales que restrinjan el trabajo de la mujer en la actividad pesquera
artesanal. Sin embargo su organización en torno a la actividad
extractiva es casi inexistente, lo cual provoca carencias en sus estructuras
para hacer conocer sus demandas.
En 1991 se creó
el Instituto Nacional de la Familia y la Mujer, dependiente del Ministerio
de Educación y Cultura, cuyas acciones están dirigidas
prioritariamente al área urbana. Tradicionalmente la pesca artesanal
se encuentra en la órbita del Instituto Nacional de Pesca (INAPE)
del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, por lo cual
las acciones de la mujer en lo referente a esta actividad quedan incluidas
en ese marco. No existen hasta el momento Programas o Proyectos dirigidos
a la mujer específicamente en el ámbito pesquero.
La mayor parte de
los trabajos de extensión, asistencia técnica y capacitación
han sido dirigidos por otras instituciones hacia el género masculino,
dando por sentado que la mujer se constituye tradicionalmente en responsable
de las tareas domésticas, incluyendo maternidad y coordinación
de las tareas propias del hogar.
De acuerdo a estudios
realizados por el Instituto Interamericano de Cooperación Agrícola
(IICA), en otros ámbitos productivos, los enfoques estatales
para asistencia que han tenido sensibilidad con el género, son
de un contenido específico para la mujer, y no se la ha incorporado
en programas ya existentes dirigidos en su mayoría a los hombres.
Además, la mayor parte de los programas de asistencia a la mujer
han estado dirigidos en su mayoría por asistentes sociales y
apuntan a temas de salud, nutrición y aspectos de planificación
familiar.
Sin embargo en la
actividad pesquera no se ha implementado aún ningún estudio
de las condiciones de la mujer ni programas para apoyo a la actividad
productiva de la cual participa. Entre los años 1994 y 1999 se
realizó una experiencia piloto de trabajo con dos comunidades
de pescadores artesanales en el este del país. Fue un trabajo
pluriinstitucional y multidisciplinario en el cual participaron dos
veterinarios con orientación pesquera y un asistente social.
Se desarrollaron tareas tendientes a la mejora en la calidad de vida
de las comunidades.
Los objetivos específicos
consistieron en la investigación de tecnologías que luego
fueron adaptadas a las condiciones de la comunidad como forma de mejorar
sus ingresos imprimiendo mayor valor agregado a las capturas, tareas
de capacitación productiva, organización comunitaria y
educación ambiental. Si bien las actividades no contemplaron
directamente el componente femenino, en cambio lograron su participación
en todas las actividades promovidas.
En las dos comunidades
pesqueras asistidas, complementando las ventas directas a la intermediación,
se dispuso de otros medios de negociación como ser venta en puestos
de feria, venta directa al turista en sus hogares o locales construidos
especialmente para comercialización, de filetes o productos más
elaborados como son los ahumados, pasterizados y salados. Este ha sido
el resultado de la capacitación y asistencia técnica por
parte de las instituciones (IIP, INAPE, PROBIDES, IMR, FIDA, Fondo Canadá).
EXPECTATIVAS,
OBJETIVOS Y METODOLOGÍA PROPUESTOS
Sería deseable
que se realizara un relevamiento de la población femenina en
todo el sector, así como que se financiaran proyectos de evaluación
de sus condiciones dentro del sector pesquero artesanal. Ello podría
conducir a posteriores planteos para mejora en sus condiciones de vida
a través de una mayor participación en las actividades
productivas. Se podría buscar la coordinación interinstitucional,
con organismos públicos, privados y de apoyo exterior. La cooperación
internacional podría jugar un papel fundamental, no solamente
por el aporte económico sino por las experiencias y antecedentes
en la temática de que pudieran disponer.
Para llevar adelante
estas acciones se considera necesaria la sensibilización y toma
de conciencia de parte de las instituciones y sus técnicos, especialmente
aquellos que se vinculan a la elaboración de proyectos, para
elaborar propuestas perfiladas a la mujer. La capacitación y
concientización de los técnicos serán entonces
necesarias para encauzar las nuevas políticas y proyectos de
las instituciones.
Será necesario
contar con recursos económicos para financiamiento de la asistencia
técnica, materiales didácticos, traslados y ejecución
de las acciones. No deberá descartarse la introducción
de programas de asistencia a través de emisiones de radio para
difundir temas de capacitación productiva.
El principal objetivo
debiera estar centrado en preparar y concientizar a las mujeres en actividades
productivas diversificadas generadoras de ingresos. Ello conducirá
a lograr otros objetivos tales como la mejora de sus condiciones en
el grupo familiar y su integración y reconocimiento social.
Hasta el momento
en lo referente a proyectos solamente se dispone de antecedentes de
implementación de un estudio sobre el marco institucional y financiero
para la incorporación de la mujer en el desarrollo rural, realizado
en 1992, y con la puesta en marcha del Programa PRONAPPA en 1993, que
por primera vez incluye un componente específico destinado a
promover la participación de mujeres y jóvenes en las
actividades del programa. (IICA, 1994).
Dada la experiencia
que se tuvo con los trabajos experimentales dirigidos a las comunidades
de las lagunas costeras del este, se entiende necesario continuar con
el sistema pluriinstitucional y multidisciplinario, en especial por
considerarse que cada institución tendrá injerencia y
poder de decisión para ejecutar las diferentes acciones previstas.
De modo que no existan interferencias que puedan conducir a fallas en
la ejecución de los programas previstos.
La metodología
de trabajo debiera continuar incluyendo a toda la comunidad, por más
que el sesgo y los objetivos estén dirigidos a mejorar y estimular
la participación de la mujer en las tareas productivas y a la
mejora de su situación dentro del grupo familiar y de la sociedad
en general. Se puede llevar adelante un trabajo de asistencia sin discriminación,
promoviendo una mayor participación femenina en armonía
con el grupo.
Luego de realizarse
los relevamientos correspondientes, los programas harán hincapié
en la capacitación productivo-tecnológica, comercialización,
acceso a créditos, e integración en grupos de trabajo
u organizaciones con mayor poder de negociación. La incorporación
de tecnologías novedosas que eleven el valor comercial a las
capturas, el diseño de artesanías propias de cada región
y la disponibilidad de recursos tales como el turismo permitirían
integrar a la mujer en tareas de gran atractivo. Ello otorgaría
un fuerte énfasis a las tradiciones y respeto por la cultura
de estas comunidades, permitiendo un mayor ingreso económico
y la oportunidad para mejorar la calidad de vida. Asimismo, la promoción
y conformación de microempresas familiares sería un importante
medio para favorecer el poder negociador.
CONCLUSIONES
Como conclusión
debe destacarse que las mujeres representan un potencial que no ha sido
evaluado aún en cantidad ni calidad, pero no existen dudas de
que su participación es decisiva en la mejora de la situación
económica, y desarrollo cultural y social de estas comunidades,
en su mayoría marginadas. Ellas tienen la capacidad de participar
o dirigir tareas productivas con alto componente manual, creatividad
y calidad, sin descuidar su rol doméstico en el grupo familiar.
Por los motivos
expuestos, la asignación de recursos debería estar dirigida
en cierta medida a ellas para promover servicios y productos de mejor
calidad.
Respecto a la experiencia realizada en el este del país, lamentablemente
hoy no se dispone de recursos financieros para continuar con el trabajo
y repicar la experiencia en otras comunidades pesqueras. La participación
y protagonismo de la mujer en todas las actividades permitió
mejorar las condiciones de procesamiento y comercialización.
Los vínculos sociales con la comunidad, con actores sociales
vinculados a la gastronomía y con el turismo se vieron afianzados
existiendo hoy día una mayor comunicación y poder de negociación
más fluido. Ello ha promovido cambios y ha generado nuevas expectativas
para la mujer, más allá de su actual esfuerzo cotidiano
y poco estimulante.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
- Pesca, Sinsabores
y Esperanzas : Síntesis de las acciones del CCU en el área
de pesca artesanal en los últimos 25 años. Ediciones del
Centro Cooperativista Uruguayo.
Luis Bertola, Laura Bermúdez, María Camou. Montevideo,
Uruguay. Abril de 1996.
- "Análisis
de las Políticas del Sector Agropecuario frente a la Mujer Productora
de Alimentos en Brasil, Paraguay y Uruguay". Documento Regional.
Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA)
Montevideo, Uruguay. Setiembre de 1994.
- Documentos de
Trabajo N°10 y N°14. Convenio PROBIDES-Instituto de Investigaciones
Pesqueras de la Facultad de Veterinaria. Años 1994 a 1998.
- Un Mar de Mujeres.
Trabajadoras en la Industria de la Pesca. Luz López, Beatriz
Lovesio, Clara Murguialday, Carmen Varela. Grecmu. Ediciones Trilce.
Año 1992.
- Encuesta Nacional
de Pescadores Artesanales. Documentos Volumen 1 y 2.
Ministerio de Trabajo y Seguridad Social. Dirección Nacional
de Fomento Cooperativo. Uruguay, Abril de 1988.
PESCA ARTESANAL EN EL URUGUAY
Es la actividad
de captura que en el marco nacional, extrae peces, moluscos y crustáceos
cuyo hábitat son las aguas costeras oceánicas y estuariales,
las corrientes fluviales o los lagos, alcanzables por medio de técnicas
simples y con un alto componente de trabajo manual.
Dado que mayoritariamente
la actividad de captura se realiza desde embarcaciones, consideramos
dentro de la actividad, aquellas con menos de 10 toneladas de registro
bruto (T.R.B.) con o sin motor; con actividad regular o zafral.
Las artes de pesca
más utilizadas son:
redes de distinto tipo, palangres o espineles y herramientas manuales
para recolección.
Los pescadores desarrollan
la actividad desde distintos grados de marginación socio-productiva
integrando sí, el resultado de su trabajo al mercado de alimentos
local, nacional o internacional.
CARACTERÍSTICAS DEL PESCADOR
- Gran apego y capacidad
de adaptación al medio en que vive.
- Desarrolla fuertes
lazos de solidaridad con sus pares aunque no estructura formas organizadas
de trabajo (pesca, comercialización, mejoramiento de las condiciones
de vida).
- Inmediatista en
torno a la satisfacción de sus necesidades diarias y poco afecto
a la planificación de mediano y largo plazo.
- Le interesa el
proceso productivo y en general no desea integrarse en etapas que no
sean vinculadas a la pesca directa.
- Posee experiencia
y conocimiento empírico sobre la flora, la fauna y sobre los
"movimientos" de la pesca y del ambiente costero (lagunas,
barras, arroyos, costa).
- Posee ricas tradiciones
culturales: oficio, construcción de barcas, artesanías.
SITUACIÓN DE LA MUJER EN LA COMUNIDAD PESQUERA ARTESANAL
1. EDUCACIÓN:
La mayoría
han completado el nivel primario. En la actualidad un porcentaje aún
no determinado realiza estudios secundarios.
El nivel de instrucción no evidencia diferencias con el género
masculino.
2. RESPONSABILIDADES
:
a) Reproductiva
(maternidad).
b) Doméstica.
c) Productiva:
- Tareas pre y post
captura: preparación de artes de pesca, limpieza, fileteado,
comercialización. Tareas de captura embarcadas en áreas
de menor riesgo (aguas continentales) o actividades extractivas en tierra
(ej. uso de rastrillos para berberechos).
Conclusión:
en el ámbito familiar la mujer administra su tiempo para cumplir
con estas tareas. El hombre, en general limita su función a la
tarea extractiva sin querer comprometerse con otro tipo de responsabilidades.
PROGRAMAS DIRIGIDOS
AL SECTOR
No se han implementado
hasta el momento programas para relevamiento ni asistencia de la población
femenina en el sector pesquero artesanal.
En 1991 se creó
el Instituto Nacional de la Familia y la Mujer, pero las acciones se
dirigen prioritariamente al área urbana. Los aspectos contemplados
son salud, nutrición y planificación familiar.
Desde 1994 a 1999
se trabajó en un Proyecto de Apoyo al Sector Pesquero Artesanal
en la zona este del país. El Proyecto estuvo dirigido a la capacitación
y organización comunitaria de dos asentamientos pesqueros, pero
no contempló específicamente el componente femenino.
OBJETIVOS PROPUESTOS
PARA INTEGRAR A LA MUJER EN LA MEJORA DE LA CALIDAD DE VIDA
GENERAL
- Fomentar la participación
de la mujer en actividades de atractivo, para promover la mejora de
la situación económica y el desarrollo cultural y social
de las comunidades pesqueras, en su mayoría marginadas.
ESPECÍFICOS
1. Preparar y concientizar
a las mujeres en actividades productivas diversificadas generadoras
de ingresos:
- desarrollar una
línea de productos no tradicionales en base a pescados y mariscos,
que caractericen a la comunidad pesquera.
- desarrollar habilidades
que se vinculen con el oficio, tales como artesanías, diseño
de artes de pesca, redacción de material informativo para difusión.
- estimular iniciativas
dirigidas al turismo.
- respetar y hacer
conocer las costumbres y tradiciones pesqueras como forma de mantener
una identidad de interés turístico.
2. Mejorar la condición de la mujer en el hogar, promoviendo
el equilibrio en la distribución de las responsabilidades con
el resto del grupo familiar.
3. Lograr su integración y reconocimiento en la sociedad de la
cual es parte la comunidad pesquera.
4. Fomentar la participación de los gobiernos locales y nacionales
para colaborar en la mejora de la calidad de vida.
METODOLOGÍA
Se capacitará
y concientizará a los técnicos para promover programas
institucionales de asistencia pesquera perfilados a la mujer.
- Relevamiento de
la población femenina que integra el sector (cantidad, distribución
y ocupación).
- Implementación
de programas de capacitación tecnológico-productivos.
- Implementación
de programas de marketing, comercialización y acceso a créditos.
- Actividades de
educación y uso de los medios disponibles para brindar servicios
al turismo.
- Conformación
de grupos de trabajo u organizaciones con mayor poder de negociación.
- Asistencia en
aspectos de organización social.
RESUMEN
Como conclusión
debe destacarse que las mujeres representan un potencial que no ha sido
evaluado aún en cantidad ni calidad, pero no existen dudas de
que su participación es decisiva en la mejora de la situación
económica, y desarrollo cultural y social de estas comunidades,
en su mayoría marginadas.
Ellas tienen la
capacidad de participar o dirigir tareas productivas con alto componente
manual, imprimiendo a las mismas la cuota de creatividad y calidad necesaria
para lograr un reconocimiento en el mercado, sin descuidar su rol doméstico
en el grupo familiar.
Por los motivos
expuestos, la asignación de recursos debe estar dirigida en cierta
medida a ellas para promover servicios y productos de mejor calidad,
así como para estimular producciones artesanales no tradicionales.
"EL ROL
DE LA MUJER COMO DOCENTE E INVESTIGADOR EN EL SECTOR PESQUERO URUGUAYO"
Por Alicia
Panuncio
En el Uruguay, las instancias de formación y capacitación
técnica relativas al Sector Pesquero, se centran en:
- El Instituto Nacional
de Pesca (INAPE), dependiente del Ministerio de Ganadería, Agricultura
y Pesca que capacita personal encargado del estudio de los recursos
Pesqueros, personal Inspectivo para Plantas Procesadoras, Desembarque
y Acuicultura.
- El Instituto de
Investigaciones Pesqueras "Prof. Dr. V.H. Bertullo" (I.I.P),
dependiente de la Facultad de Veterinaria - Universidad de la República,
encargado de formar técnicos especializados en Tecnología
de Procesamiento de Productos Acuáticos, Biología Acuática,
Acuicultura y HACCP.
- La Facultad de
Ciencias, dependiente de la Universidad de la República que capacita
técnicos especializados en Oceanografía, Biología.
- La Escuela Técnica
Marítima, dependiente de la Universidad del Trabajo del Uruguay
(UTU), encargada de la formación del Personal de Cubierta y Máquinas
de los Buques Pesqueros.
- En este trabajo
se hace referencia según datos estadísticos disponibles,
a las actividades que desempeñan las mujeres a nivel de docencia
en la Facultad de Veterinaria y a la investigación según
la Comisión Sectorial de Investigación Científica
(CSIC) de la Universidad de la República (UDELAR).
DOCENCIA
Inicialmente a la
Facultad de Veterinaria ingresaban solamente hombres. Luego ingresaban
dos o tres mujeres por año. En el año 1963 ingresan 20
mujeres lo cual fue todo un acontecimiento. Es así que la población
femenina va aumentando hasta alcanzar hoy en día 52-54% del ingreso
anual.
Si bien el número de ingreso es mayor que el de hombres, las
mujeres se reciben años más tarde y en número mucho
menor que los hombres.
GENERALIDADES
Los datos estadísticos
a los que se hacen referencia (Fuente: División Estadística
-Planeamiento Universitario) pertenecen al Plan 1980 y el título
que se otorga es: Dr. en Medicina y Tecnología Veterinaria, con
una duración teórica de seis años.
La duración promedio de la Carrera fue de ocho a nueve años
durante el período 1993 - 1997.
Luego se estudia la duración promedio de la Carrera por Sexo
y se comprueba que las mujeres tardan más tiempo en finalizar
que los hombres.
En cuanto a la edad
promedio del egreso es de 28 años durante 1993 - 1997. Si bien
para los últimos años existe una tendencia a que las mujeres
terminen a igual edad que los hombres, en los casos en que la culminación
insumió más tiempo fue en la población de mujeres.
El Instituto de Investigaciones Pesqueras (I.I.P.) cuenta con un staff
docente de aproximadamente veinte veterinarios, que cumplen tareas de
docencia, y en algunos casos de investigación y extensión.
Hay cinco cargos definitivos de los cuales sólo uno es mujer
De los cargos interinos 50% son mujeres y 50% son hombres.
El Sector de Biología
Acuática está representado por dos mujeres. Hay además
una colaboradora honoraria (F) y un colaborador honorario (M). Se trabaja
en Investigación en un Proyecto sobre Gasterópodos Marinos.
El Sector Tecnológico por ocho técnicos: cinco son hombres
y tres son mujeres. Hay una colaboradora honoraria (F) y tres Colaboradores
honorarios (M). Los Proyectos que se han realizado en esta Área
han sido extensos, y con el correr de los años, las mujeres se
han ido incorporando a muchos de ellos. Las tareas de Laboratorio han
sido muchas veces el área clásica del desempeño
femenino.
El Sector Acuicultura está representado por tres hombres. Hay
una colaboradora honoraria (F) y dos colaboradores honorarios (M). Numerosos
proyectos se han realizado también es esta Área.
Se imparten anualmente
dos cursos Curriculares Semestrales de Tecnología de los Productos
de la Pesca y un Curso Semestral por año para la Carrera de Ingeniería
de los Alimentos. (Este último es responsabilidad de dos mujeres)
De los cuatro grupos Prácticos que hay en cada Semestre en tres
de ellos una mujer es responsable.
En cuanto a las clases Teóricas, la mayoría son dictadas
por hombres.
INAPE
Aparentemente, la
estructura jerárquica sería similar a la del I.I.P., de
hecho hay parte del personal que trabaja en ambas Instituciones.
Dentro del INAPE, los Dptos. de Industrias y Biología ocupan
alrededor de 70 personas de las cuales aprox. 50% son mujeres y 50%
son hombres.
Es de señalar
que no existe una discriminación institucional en cuanto a la
participación de la mujer en cargos altos o reuniones en las
que se toman decisiones o informativas pero sí de hecho en ambas
instituciones (INAPE e I.I.P.) es prácticamente una mujer que
asiste por vez a esas reuniones
INVESTIGACIÓN
Extractado del Documento
de Trabajo No. 5 de la CSIC: "Participación de Mujeres en
Actividades de Investigación Científica a Nivel Universitario
en el Uruguay". (autoras: Andrea Bielli, Ana Buti, Nilia Viscardi)
Setiembre de 2000
La CSIC impulsa
la investigación científica a través de distintos
programas (estos son Recursos Humanos, Investigación y Desarrollo,
Vinculación con el Sector Productivo y Dedicación Exclusiva)
que funcionan bajo la modalidad de llamados a los que únicamente
pueden presentarse los docentes universitarios.
MUJER, CIENCIA
E INVESTIGACIÓN: AMÉRICA LATINA Y URUGUAY
La situación
de mujer y ciencia a fines de los 90 es producto de un proceso que conjuga
los elementos: el incremento del acceso a la educación superior
y en la participación en la docencia de tercer nivel con las
actividades de investigación científica.
Específicamente los datos referidos a mujeres que desarrollan
actividades de ciencia y tecnología, es decir aquellas que trabajan
en la creación de nuevos conocimientos y tecnologías,
son muy escasos. En términos generales en América Latina
los datos para la década del 90, aunque parciales y exiguos,
sugieren que la participación femenina en investigación
varía según los diversos países marcando dos grandes
tendencias. En una de ellas se registra una participación significativa
de la mujer como es el caso, por ejemplo, de Argentina, Brasil y Uruguay
en los que los porcentajes oscilan entre un 38,6% y un 43% del total
de individuos en actividades de investigación. Por otra parte,
encontramos en países como Panamá y Ecuador en que las
tasas oscilan en torno a cifras del 25% de mujeres que realizan actividades
de investigación (RICYT, 1998; CSIC, 1999).
A su vez, al interior de estas tasas vuelven a encontrarse algunos elementos
que hacen, más allá del nivel de participación,
a una incorporación diferencial a la actividad científica
en función del género. Al igual que en la elección
vocacional de las carreras, existe una concentración de mujeres
que realizan actividades científicas en aquellas áreas
"típicamente femeninas" (Almerás, 1994). Por
otra parte, en términos jerarquías institucionales, los
cargos de mayor prestigio, poder y capacidad de decisión y gestión
científica están ocupados mayormente por los varones.
En Uruguay se corrobora
asimismo la tendencia de las mujeres a optar por carreras "típicamente
femeninas". Existe una notoria concentración de mujeres
en disciplinas relacionadas a la salud, a las humanidades y al arte.
Por ejemplo, las matrículas de la Universidad de la República
en 1989 muestran un 93% de mujeres en la carrera de Enfermería,
un 84% en Biotecnología y un 90% en Servicio Social. En contraposición
a esto. Se observa una baja presencia de mujeres en Ingeniería,
37% y en Agronomía 27% (Flacso, 1993). Este fenómeno que
se ha llamado segregación horizontal es un fenómeno que
se reitera en diferentes países tanto en América Latina
como de Europa (De Prada, Actis y Pereda, 1996). Finalmente, las opciones
diferenciales en términos de género también se
vinculan a la duración de los estudios de tercer nivel. En este
sentido, las mujeres optan en general por "carreras cortas"
(no más de cuatro años) y de menor prestigio social. (Flacso,
1993). Finalmente a nivel de los egresos de la Universidad de la República
las mujeres representan en 1995 el 57.1% del total, cifra esta última
que se vincula a la feminización de la matrícula (Abella,
1998)
Necesidades Detectadas
- Realizar un censo
con datos sobre cifras de mujeres que trabajan en el Sector Pesquero.
- Capacitación.
Volver
|