"Primera
Reunión de Puntos Focales de la Red Latinoamericana de las Mujeres
del Sector Pesquero - Acuícola" - Informe Final - 5
y 6 de octubre del 2000
1. RESUMEN
La "Primera
Reunión de Puntos Focales de la Red Latinoamericana de las Mujeres
del Sector Pesquero - Acuícola" se realizó
el 5 y 6 de octubre del 2000, en Montevideo, Uruguay.
Concurrieron al mencionado evento 28 participantes provenientes de 10
países de la región: Argentina, Brasil, Chile, Colombia,
Costa Rica, Ecuador, Perú, Rep. Dominicana, Uruguay y Venezuela.
Se calcula que más
de 120 millones de personas en todo el mundo dependen de la pesca para
obtener parte o la totalidad de sus ingresos además de constituir
el pescado y los productos pesqueros la mayor fuente mundial de alimentos
no producidos por el hombre y proporcionar una fuente vital de proteínas
a muchas familias en los países en desarrollo.
El papel que desempeña
la mujer en la actividad pesquera se desarrolla a lo largo de toda la
cadena productiva, desde la captura pesquera, la siembra y cosecha en
la acuicultura, hasta el procesamiento y la comercialización.
Además no se debe olvidar a las mujeres que trabajan en organismos
privados y públicos vinculados al sector ya sea realizando tareas
de inspección y control de calidad, relevamiento de datos estadísticos,
o que desempeñan actividades de docencia e investigación
en universidades e instituciones de investigación.
Generalmente la mujer juega un rol integrador de las distintas actividades
productivas y doméstico - productivas, administrando su tiempo
adecuadamente para cumplir con estas responsabilidades. Se debe tener
en cuenta además, el rol que desempeña la mujer como madre,
lo cual incluye sus períodos de embarazo en su función
reproductiva.
La mayoría de las mujeres Latinoamericanas que trabajan en el
sector pesquero carecen de acceso a recursos materiales o capital, proceso
de toma de decisiones, puestos de responsabilidad, capacitación
y enseñanza académica. Con seguridad el acceso a esos
recursos críticos aumentaría la eficiencia, rentabilidad
y sustenibilidad de sus actividades. Si bien los proyectos de promoción
de la pesca en gran escala, la mecanización y la mejora de la
tecnología pueden incrementar la capacidad productiva del sector
pesquero, también pueden hacer que se incremente la carga de
trabajo de las mujeres en relación con las actividades posteriores
a la captura. Muchas veces, esta carga adicional no conlleva un aumento
de los salarios y redunda en perjuicio de otras posibles actividades
generadoras de ingresos.
Después de
analizar la situación de la mujer de la pesca en cada país
Latinoamericano por parte de los participantes a la Reunión,
se llegó a las siguientes conclusiones:
Los gobiernos latinoamericanos no están suficientemente sensibilizados
frente a la problemática de la mujer pesquero-acuícola
y por tal motivo no han dedicado suficientes recursos humanos y financieros
para atender sus necesidades, y en aquellos donde los hay son insuficientes.
Salvo algunas excepciones,
la mayoría de los países latinoamericanos no tienen información
cuantitativa sobre la situación de la mujer en la pesca y la
acuicultura. Asimismo se conoce de manera general por su rol, su perfil
sicológico y sus condiciones de vida, pero son insuficientes
los datos sobre su participación, necesidades y expectativas.
Frecuentemente además
de sus labores domésticas, las mujeres ejecutan las actividades
de pesca y acuicultura por adiestramiento empírico o por tradición
familiar, pero su acceso a la capacitación en temas técnicos,
microempresariales y de organización comunitaria es notoriamente
baja, incluso en aquellos países que han tenido experiencia en
este sentido.
La gestión
de la mujer pesquero-acuícola latinoamericana se concentra en
las actividades de procesamiento, comercialización, cultivo y
en mínima proporción en la extracción, tanto a
escala artesanal (a menudo sin remuneración) como industrial,
y paulatinamente ha venido ocupando espacios en la actividad tanto en
los roles que históricamente ellas han ocupado, como en aquellos
que los hombres también han desempeñado.
En la mayoría
de los países son escasas las organizaciones de mujeres y en
muy pocas ocasiones las comunidades pesqueras y acuícolas tienen
acceso real a los créditos así como tampoco a los sistemas
de cofinanciación para el ejercicio de sus actividades.
Se recomendó
por parte de la Red a los gobiernos de los países latinoamericanos:
elaborar un estudio integral de los aspectos técnicos, socioeconómicos
y microempresariales sobre las condiciones actuales y necesidades de
la mujer pesquero-acuícola en la región, el cual debe
incluir información cualitativa y cuantitativa, con el fin de
definir los frentes de acción y las prioridades dentro de los
países de la región; formular un plan de acción
a mediano plazo, para ejecutar labores dirigidas a mejorar las condiciones
de trabajo, posibilidades de diversificación y las condiciones
de vida de la mujer pesquero-acuícola latinoamericana; emprender
actividades de capacitación para pescadoras artesanales, acuicultoras,
operarias de plantas y barcos y comercializadoras en temas que fortalezcan
su capacidad emprendedora e identificar las líneas de crédito
y otros sistemas de financiamiento a los cuales pueda acceder la mujer
y promover su obtención.
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