DRA.
MARIA ESTHER MORALES FLOOD DE RAMOS
ASESORA DE CONTROL DE CONTROL DE CALIDAD E INSPECCION
DE PRODUCTOS BIOACUATICOS
GUAYAQUIL - ECUADOR
LA MUJER EN LA INDUSTRIA PESQUERA Y ACUICOLA ECUATORIANA
El desarrollo de
la industria pesquera, en nuestro país, tiene inicios en el puerto
pesquero de Manta, provincia de Manabi, al instalarse en la década
del 50, la enlatadora INEPACA, procesando atún en, diferentes
presentaciones, el lugar escogido, se debe a factores oceánicos
y nutricionales, que inciden en la presencia de cardúmenes de
túnidos, en caladeros cercanos a este importante puerto pesquero
ecuatoriano.
En esta ciudad,
viven básicamente de la pesca, actividad que genera trabajo y
divisas para la economía, contribuyendo en forma directa al producto
interno bruto (PIB); esta actividad, genera 400.000 plazas de trabajo,
en forma directa e indirecta.
Dando oportunidad
de empleo, a miles de mujeres y madres, reconociendo de esta manera
el espacio que tiene la mujer, en el desarrollo de nuestros pueblos
y el cuidado de la familia.
En aquellos primeros
años, la mujer ecuatoriana se integró en esa industria,
en el área de proceso y empaque, así como también
en el área administrativa, vale destacar, la fundación
de la empresa "SONGA", sociedad nacional galápagos,
que explotó este recurso, en el archipiélago ecuatoriano,
de las islas galápagos, con su legendario buque "Rose Mary"
y otros más.
Pocos años
después, se inicia la pesca del camarón de mar, en el
golfo de Guayaquil, teniendo como puertos de desembarque, general Villamil
(playas), Posorja y Guayaquil, desarrollándose conjuntamente
la actividad industrial del procesamiento de este producto del mar.
En las empacadoras,
la intervención de la mujer empieza, en las áreas de proceso,
administrativas y algunas de ellas logran puestos ejecutivos, en esta
creciente industria; es importante resaltar, que en el área de
control de calidad, ya sea como supervisoras, analistas y jefes de esta
área, tan fundamental para esta industria, en que la calidad
se rige mediante normas nacionales e internacionales.
Las mujeres ecuatorianas,
abarcan estas plazas de empleo, destacándose por su eficiencia.
dedicación, responsabilidad en sus funciones especificas.
En el año
1.960, el gobierno nacional de aquel entonces, comprendió que
había que mirar al mar y el entorno estuarino, como fuente de
trabajo, mediante una adecuada explotación racional de los recursos
bioacuáticos, propiciando el inicio, y culminación
del proyecto 20 de la FAO, creándose el Instituto Nacional
de Pesca, con sede en la ciudad de Guayaquil, entidad que impulsó,
el desarrollo pesquero nacional, conjuntamente con empresarios, que
desafiaron la incertidumbre y las diversas situaciones económicas
de un país en vías de desarrollo.
En aquel Instituto
se implementaron las áreas, en que las mujeres ecuatorianas,
provenientes de centros de estudios superiores, principalmente de la
universidad de Guayaquil, aceptaron el reto, de integrarse a esta
naciente institución, investigando, desarrollando técnicas
y procedimientos, e incorporándolas en el uso, para beneficio
de los usuarios, y sobre todo, capacitando al personal, que requería
de prácticas previas, que luego prestarían sus servicios
profesionales, en sector público y privado, siendo muchas de
ellas jóvenes, que actualmente, gracias a ese acopio de experiencias,
actúan en plenitud de conocimiento y satisfacción de sus
empleadores.
En cuanto a la cría
de camarones en cautiverio, actividad que nace, en la provincia del
oro, en Santa Rosa y Puerto Jelí, en la década del 60,
lo que permitió una diversificación de actividades para
la mujer ecuatoriana al tecnificarse la explotación de este recurso
bioacuático, dándole la oportunidad a ellas de integrarse,
luego de sus estudios superiores, a l sector.
Es importante señalar,
que bajo la influencia de la actividad camaronera, la costa ecuatoriana,
tiene una transformación positiva, al multiplicarse las piscinas
para la cría del camarón, siendo determinante para los
cambios, económicos, sociales y ecológicos.
En todas estas actividades,
el trabajo de la mujer ecuatoriana, esta presente, como ejecutivas,
tecnólogas, técnicas superiores, ingenieras, doctoras
y obreras.
Merecen especial
mención, la Universidad de Guayaquil y la Escuela Politécnica
del Litoral, que han sido y serán, las entidades de formación
profesional, que suplieron el recurso humano, capacitados y en numero
suficiente, para responder a la demanda de la industria acuícola,
para que nosotras, cada una en su especialización, logrando exportar,
tecnología y técnicos, en acuacultura, procesamiento y
control de calidad, tanto para las fases operativas o de capacitación
en situ.
La industria conservera
ecuatoriana, también produce enlatados de sardinas, y otras especies,
en las localidades de Posorja, Salinas, Santa Rosa, Monteverde, Valdivia,
Manta, entre los principales centros de procesamiento.
La mujer, tiene sus puestos de trabajo, en las salas de proceso, supervisión
y control de calidad, administración, sección financiera,
comercio exterior y ventas.
En la industria
de harina de pescado, parte de esta se destina al consumo local, para
la elaboración de alimento balanceado para aves y camarones en
cautiverio, y el saldo de la producción se lo exporta, también
intervienen las mujeres, en el control de calidad y administración.
En la pesca blanca,
la actuación de la mujer ecuatoriana, reviste singular importancia,
hay por lo menos 15 armadoras, con aproximadamente 26 embarcaciones,
tipo long line y de red de cerco; varias ejecutivas, como exportadoras,
gerentes, operadoras de plantas, promotoras de exportaciones, y otras
cumplen sus funciones administrativas, actuando en las plantas de proceso,
como supervisoras de calidad, analistas, jefes de control de calidad,
y obreras en las salas de proceso, estando radicada esta actividad en
puerto pesquero de Manta, por cuanto la existencia de grandes manchas
de peces pelágicos, que permite pescar diferentes especies, destacándose:
atún, pez espada, pez sierra, pargo, muríco, tiburón
tinto, tiburón rabón, y otros.
En síntesis,
la actividad pesquera ecuatoriana presenta como rubros principales:
atún, camarón de mar, camarón en cautiverio, enlatados
de sardina, atún y otras especies, harina de pescado, pesca blanca,
e industrias conexas.
El rol de la mujer
en estas actividades: en el sector privado: en las áreas ejecutivas,
administrativas, financieras, mantenimiento y servicios, producción,
control de calidad, capacitación en el proceso de aplicación,
implementación y auditoría del sistema HACCP, promoción
de exportaciones, oficiales de crédito, especializadas en la
temática y conocimientos técnicos, financieros propios
de esta industria
Sector publico:
Subsecretaria de Pesca, Dirección de pesca, Instituto Nacional
de Pesca, Entidades dependientes y adscritas actualmente al Ministerio
de. Industrias, comercio, integración y pesca, actuando mujeres
en el ámbito burocrático y técnico, en cada una
de estas entidades.
El aporte de
la mujer a esta industria privada, es por plazas de trabajo bien logradas,
gracias a nuestra capacidad y conocimientos, somos copartícipes
del esfuerzo para el ingreso de divisas al mercado ecuatoriano, por
el trabajo incesante para obtener la excelente calidad de los productos
bioacuáticos, así mismo tener nosotras, como meta el mantenimiento
e incremento de la producción, al estar motivadas en la actividad
constante para fomentar la mentalidad exportadora, y un animo indeclinable
para solucionar los problemas que se presentan a diario, de trascendencia
inmediata o mediata, en las áreas de producción de materia
prima, plantas empacadoras y en la exportación de la producción.
En cuanto a objetivos
y metas futuras:
Como objetivo principal, tenemos que trazar un rumbo para aumentar nuestros
conocimientos científicos, mantenernos actualizadas, enfrentar
los retos que la naturaleza nos presenta, y lograr superarlos y salir
adelante, para que la inversión y el aporte económico
que este sector genera no decaiga, sino que se incremente; en cuanto
a las metas futuras, nosotras tenemos grandes desafíos, hacernos
valorar, por nuestros conocimientos, y actitudes diarias, en
pro del sector pesquero y acuícola, así como también,
acometer con mayor ímpetu en la tarea de capacitar, aplicar y
mantener las regulaciones nacionales e internacionales en nuestras áreas
de trabajo, para continuar sosteniendo el prestigio en cuanto a calidad
y que esta sea revertida en precios justos.
¿Quiénes
son los beneficiados con este honroso aporte de trabajo de la mujer?
A) La sociedad
ecuatoriana, al contribuir con ingresos económicos al núcleo
familiar.
B) El estado ecuatoriano,
al revertir nosotras por medio de la actividad productiva, la inversión
de este en nuestra educación, al generar volúmenes de
producción que significan pagos por impuestos directos o indirectos.
C) Los inversionistas,
nacionales y extranjeros debido al aumento de capacidad de la producción,
al existir confiabilidad e inocuidad en los productos procesados y
exportados.
D) La comunidad
internacional, al suplir la República del Ecuador, al mercado
mundial, un notable volumen de alimentos bioacuáticos que atenúan
en parte el déficit en producción de estos a nivel mundial,
cumpliendo nosotras con uno de los más grandes propósitos
de la FAO, como es el de aumentar la oferta de alimentos para el consumo
humano.
E) Sin lugar a
duda nosotras, demostramos con hechos reales, que nuestro aporte diario,
no extento de peligros, rinde frutos, que benefician a todos, mas
aun, cuando nuestro trabajo, nos brinda la inmensa satisfacción
del deber cumplido.
Que este esfuerzo
de la mujer ecuatoriana, demuestra, toda la intensidad que ponemos nosotras,
para salir adelante frente a la adversidad, cualquiera que esta sea.
Por medio de
este articulo agradezco a todos mis amigos e instructores, de América
y el mundo, por confiar en mí, y saber a cabalidad que no los
he defraudado.
Estimadas colegas,
que este nuevo milenio, lo afrontemos con optimismo:
- Que el intercambio
de información técnica, sea mas fluido.
- Que los problemas
que en nuestras funciones profesionales se nos presenten sean superados,
por méritos a nuestras capacidades.
- Y que el estudio
continuo de la problemática, en nuestros campos de acción,
de soluciones, que beneficien al sector pesquero.
Los
artículos firmados son de responsabilidad de sus autores